27.10.04

Ya no quedan Skywalkers...

Se acabó lo que se daba. Ha llegado mi última noche en Pucela, y estoy rodeada de cajas llenas de una vida que se acaba. La despedida ha sido fría... nunca lo pensé. La verdad que no parecía ni despedida. Tres amigos medio aburridos delante de una cerveza. Luego, a la salida del bar, más pronto que de costumbre, dos besos y poco más. Media vuelta y nos vamos todos, ellos hacia un lado, yo hacia el otro. Y es entonces cuando se me cae el alma al suelo...

De pronto, sé que nada volverá a ser igual. Pero eso creo que ya lo tengo asumido. La vida que comienzo ahora será distinta, aunque en muchos aspectos mejor. Pero... ¿y ellos? Nunca volverá a ser nada igual con ellos (cada uno por su lado, a su ciudad, con su vida...) Y eso es lo que me duele ahora. Quiero a ese par de zoquetes como a casi nadie, y los he tenido para mí durante mucho tiempo. Y hoy nos hemos dado la vuelta, y simplemente nos hemos ido. Sin más. Los echaré realmente de menos.






Necesito un abrazo.

3 comentarios:

Brocco dijo...

Nada será igual, pero yo quiero pensar que los cambios son siemrpe para bien.
¡Suerte y mucho ánimo!

Brocco dijo...

Nada será igual, pero yo quiero pensar que los cambios son siemrpe para bien.
¡Suerte y mucho ánimo!

Morghana dijo...

Esos que hoy despides como si un día mas, sin mayores emociones, mañana los encontrarás nuevamente, serán grandes profesionales, se habran casado, o a saber que les traera la vida. Pasara un rato, para ponerse al dia na mas, y la charla seguirá justito donde se quedó, con la misma cerveza delante.

Las buenas amistades no entienden nada de tiempo y distancia.