27.7.04

Blue moon

La noche tiene efectos sorprendentes sobre la percepción de la realidad y el ánimo de las personas. Todo es más lento, más sereno... pero también más "uniforme". (Supongo que son los altibajos los que dan color, en definitiva, a la vida.) La vida se detiene y los sonidos se concentran en cada latir, cada respiración... Y creo que es por esa ausencia de "vida exterior" por lo que se potencia y crece de manera (a menudo tan alarmante) la interior. Los sentimientos afloran y las sensaciones parecen tangibles y terriblemente verídicas (los fantasmas cobran vida por la noche ¿?). También el tiempo se densifica, se ralentiza y nos envuelve. Ciertamente, cuando te acostumbras a trasnochar, aparece una especie de doble vida no se sabe muy bien porqué. Y es que la sensación de perder el tiempo en las horas en las que uno yace, duerme (muere) va haciendo presa desde el primer momento hasta tornarse en un axioma que sólo los que toman este camino de la noche lo comprenden. Y la intensidad de los momentos imprime una huella difícil de borrar en la memoria, quedando más nítida, más real que la realidad misma.

Hace tiempo, en un foro no muy lejano, alguien preguntó ¿Por qué algunas noches son tristes?

Hoy estoy sola. O me siento sola. Sé que por la mañana ya no lo veré igual. El alma se me aliviará y mis ojos no creerán haber visto nada de lo que ahora vivo (quizá neblinoso recuerdo entremezclado con las pesadillas). Pero no estoy segura de querer que eso suceda. Mis pensamientos son oscuros, y la luz del sol no es más que un analgésico contra lo inevitable. (Las horas de quietud, de aislamiento, provocan una mayor conciencia, que eclipsa los vanos acontecimientos del día a día).

Algunas veces vuelo y otras veces
me arrastro demasiado a ras del suelo,
algunas madrugadas me desvelo
y ando como un gato en celo
patrullando la ciudad [...]
Y algunas veces suelo recostar
mi cabeza en el hombro de la luna
y le hablo de esa amante inoportuna
que se llama soledad.

- J. Sabina -



Hay noches en las que el sentimiento se alivia con el susurro de la luna... y otras en las que se echa de menos.

1 comentario:

Babel dijo...

Me encanta la noche, me encanta la descripción que haces de los sentimientos que uno tiene durantes esas horas de quietud, silencio, nostalgia...

La noche tiene algo de especial, los que la viven en solitario lo saben. Y también es cierto que los monstruos nocturnos desaparecen casi siempre al levantarse al mediodía.